Publicar cuentos: Jesus en facebook

No sé bien como sucedió, pero lo cierto es que ocurrió. Un día me agrega al facebook un personaje muy misterioso, no decía su nombre. Simplemente decía “el iluminador”. Nombre que relacione con los iluminatti, y todos esos grupos que orbitan alrededor de teorías conspirativas, nuevos órdenes mundiales y extrañas alianzas con seres de otros planetas; que suelen ser denunciados por extraños sujetos de camisas a cuadrilles y remeras de “Star Wars” que invierten su vida en salvar al mundo desde una computadora, y como metodología principal se unen a “zeitgeist”.

En fin, todos esos grupos paranoicos que tienen de trasfondo esa extraña cultura yankie, donde cualquier idea exorbitantemente imposible y ridícula está legitimada, debido a la falta de referencias, ni estudios académicos, y los pocos nombres que se conocen son personajes que nunca se han oído nombrar, pero que de un día para el otro alcanzan la fama “geek”. A estos extraños seres, amantes del “Linux Ubuntu” y “Padre de familia”, simplemente les alcanza con las ganas de creer en un gran Otro que aterroriza con dominar el mundo y cualquier teoría se acepta por mas ridícula que sea.
En fin, “acepte” a dicho personaje, quien a primera vista, entendí como un sujeto que cumple con el rol que usualmente se le asigna a las velas, linternas y lámparas. Posiblemente un conspiranoico también. Nada interesante, ni fuera de lo normal de este absurdo mundo en el que uno vive y con-vive.

Los días continuaron como suelen continuar: distribuyendo mi tiempo, por un lado, con un porcentaje de vida derrochada en la rutina diaria y abrumadora, y con otro porcentaje invertido en tratar de justificar la existencia por medio de actividades nuevas, como mirar nuevas películas, buscar nuevas bandas musicales para escuchar, buscarle conversación vía facebook a mujercitas menores de dieciocho años dispuestas a pensar poco y tener relaciones sexuales casuales, etc.

Una noche a eso de las once y media, luego de la cena, me dirigí a mi habitación, encendí la computadora y luego de unos segundos estaba en el “Inicio” de la interfaz del facebook. Busqué y hurgué un poco, para ver si me encontraba con alguna novedad que me hiciera sentir que estaba en un día distinto, pero como de costumbre, nada nuevo había.

Siempre lo mismo: chicas uniéndose a “grupos” donde desmerecen a los chicos y se critican todo lo que se puede… va , en realidad ahora que lo pienso mejor, las chicas siempre se unen a grupos donde se critica todo. Porque las mujeres son así, critican todo… menos lo realmente importante. Hombres subiendo fotos donde muestran sus autos nuevos, tatuajes, alguna que otra frase indirecta a su futura novia del fin de semana, alguna que otra frase bastante directa.

En fin, toda una batalla de indirectas y directas entre hombres y mujeres, que en la hiper-realidad del mundo virtual bailan y danzan al ritmo de imágenes y palabras donde exponen sus vidas, y sus más superficiales deseos de histeriqueo y reconocimiento.

El facebook despliega toda una ontología propia, donde crecen y se reproducen multiplicándose las ideas de autoafirmación de la personalidad a través de la imagen. Es un sueño hecho realidad, un hijo, propio de una mezcla entre Narciso y Fregue. Entre la imagen y la lógica. Entre el sujeto profundamente egoísta del liberalismo económico y la más avanzada maquinaria estructurada en los sistemas formales lógico-matemáticos.

El desarrollo humano evolucionó en eso, una maquinaria inmensa, hija de la unión más incestuosa entre el capitalismo y la técnica. Y yo, mientras tanto, acá, en mi dormitorio, observando el “Inicio”, aburrido, con música de fondo, tratando de no pensar en el absurdo de la existencia y el único camino seguro: la muerte. Esa extraña figura que horroriza a más de uno por su increíble presentación democrática que la constituye: a todos les llega.

Esquivando estas ideas para nada agradables y en el centro de mí neurosis, decido mirar por última vez el inicio del facebook y en caso de no encontrar nada nuevo, me prometo a mi mismo retirarme. Pero sorpresivamente algo nuevo encuentro, “el iluminador” está en línea. Ese extraño personaje que con poca expectativa acepte como nuevo “amigo”. Me decido a escribirle, para chatear un poco y lanzo un “Hola”. Luego del intercambio de unas pocas palabras escritas me encuentro en un ritual típico del chat, donde uno realiza preguntas por costumbre al otro, preguntas de las que por mas respuestas que se reciba no son importantes, porque no sirven para vivir, sino simplemente para matar el tiempo. Luego del típico “como andas”, “de donde sos” “que edad tenes”, llega indefectiblemente el “quien sos”. A lo cual dicho sujeto me responde la siguiente manera:

– ¿Quién soy?
– Sí, eso pregunte, nada de otro mundo
– Estas equivocado mi buen amigo, no hay nada más difícil que responder a esa pregunta…
– Bueno iluminador, te me pusiste filosófico…
– A muchas personas esa pregunta les quita el sueño, ¿sabías eso?
– Porque no saben nada, cualquiera sabe quién es cada uno
– No te creas, Heidegger se paso toda su vida pensando en el Ser…
– Ese tipo es muy difícil de leer, además era nazi, un tipo así no me interesa
– Pero che, cuantos prejuicios… quizás tiene algo que decir
– Ami que me importa, yo sé muy bien quién soy, y vos quien sos iluminador
– Yo soy Jesús…
– Y bueno, porque no te pones Jesús en vez de “el iluminador”
– Porque vengo a iluminar a las personas, ¡soy Jesús!, ¿nunca oíste hablar de mí?
– Bingo… jajaja, que bizarro Jesús en facebook.
– ¿Por qué es bizarro?
– Porque si, no me imagino a Jesús en facebook. Estoy acostumbrado a pensar que Jesús siempre habla con metáforas medio mitológicas, que son complicadas de comprender y cada uno entiende como quiere, siempre y cuando sea un buen negocio. Cada interpretación es una iglesia nueva que se funda para ganar plata, disciplinar fieles y encontrar un sentido a la vida. Pero nada está del todo claro cuando uno se mete con Jesús, Dios, la Virgen y el Espíritu Santo. El Cura, el Padre, o el Pastor reemplaza a Jesús y su palabra como la politiquería reemplaza a las ideas de las personas en una democracia burguesa. El acceso a Dios se vuelve extremadamente burocrático, Dios, Jesús o quien sea, terminan por ausentarse y la miseria invade nuestras vidas.
– Muy interesante lo que decís, pero acá estoy yo, hablándote sin ninguna burocracia de por medio. Mostrando mi presencia, a través de algo tan simple como es el facebook, un perfil virtual cargado de todo el contenido que solo yo, Jesús puedo ofrecer…
– ¿De qué contenido me hablas?, a ver decime algo, que sea realmente interesante y solo vos puedas saber…
– Mañana ocurrirá en Santiago de Chile un sismo de 5.1 en la escala de Mercali
– Mmm, okok mañana hablamos. ¿Quieres adelantar algo más en caso de que no le aciertes?
– Por supuesto, mañana 25.000 niños morirán de hambre en todo el mundo.
– Se me va a complicar contar todas esas muertes, pero confió en que en internet encontrare dicha información
– Bueno, mañana compruébalo y yo estaré aquí conectado en línea a la misma hora.
– Hasta mañana
– Hasta mañana, que Dios te bendiga y te tenga en la gloria.

Al día siguiente todo prosiguió normalmente, yo me levante a trabajar. Soporte como soporto siempre a mi jefe, a pesar de sus exigencias cada vez mayores. Al mediodía comí la horrible comida que ingiero siempre, a los apurones para poder seguir trabajando. Poder hacer todo lo más rápido posible y retirarme a la comodidad de mi hogar. A eso de las veinte horas, luego de doce horas de trabajo, pude llegar a mi hogar. Agotado por el día corrí a bañarme. A las veinte y treinta horas, me dirigí rápidamente al supermercado chino de la esquina. Compre algo para comer y recién a las veintidós horas pude sentarme a comer tranquilo, mire por un tiempo la programación de mi operador de cable, me aburrí. Apagué el televisor. Encendí la computadora a eso de las veintitrés horas, ingresé en el facebook. Y ahí me encontré con “El iluminador” o “Jesús” o con quien sea que fuere ese absurdo personaje con el que me comunique la noche anterior:

– Jelou…
– Hola, amigo. ¿Cómo andas?
– Bien bien, no me vengas con preguntas pelotudas. Recién estuve mirando televisión y no ocurrió nada de lo que me dijiste.
– Veo que estás un poco irritado. ¿Tienes el televisor encendido?
– No
– Enciéndelo
– Aver… mmm
– ¿Y?
– Espera que no encuentro el control remoto de mierda…
– Tengo todo el tiempo del universo, para esperarte
– Yo no, pedazo de forro. Ahí lo encontré… mmm, es cierto lo del Cismo en Chile.
– Viste que estoy en lo cierto.
– Todavía no encontré nada con respecto a la mortalidad infantil
– Cambia de canal…
– Mmm… es verdad, hay un informe que corrobora los mismos datos que vos me dijiste
– ¿Ahora me crees? ¡Existo! Y estoy en facebook
– Si, puede ser que existas… pero no hiciste nada para detener todos los desastres ocurridos
– Es una pena, pero eso no es culpa mía, es culpa de ustedes, yo les di el libre albedrio. ¡Son libres de hacer lo que quieran!
– Estoy muy sorprendido, porque vos predijiste el fenómeno natural del cismo y también a un fenómenos social como es el caso de la muerte de chicos.
– Eso, prueba de que existo…
– Sí, pero no hiciste nada para detenerlo, de hecho el cismo pudo también haber sido esperado por meteorólogos, geólogos y estudiosos de disciplinas afines a ese tipo de fenómenos. Y el caso de los chicos muertos por hambre es una estadística que construyeron seres humanos…
– Sí, pero yo te lo anticipe antes que cualquier científico, y en vivo y en directo a través de facebook, sin ningún tipo de burocracia de por medio
– ¡Pero no hiciste nada por prevenirlo!
– Eso no me corresponde a mí, les corresponde a ustedes…
– ¿Entonces de que me sirve que existas?, si lo único que podes hacer es predecir el futuro, pero no podes intervenir, cumplís el mismo rol que un estudioso, con la diferencia que los seres humanos en la medida de lo posible podemos intervenir en la realidad y transformarla. Podes enviarnos un librito con las reglas del juego, pero que no se adaptan en lo mas mínimo a la realidad, y que de hecho cada uno adapta como quiere y según su conveniencia…

A partir de ese momento “el iluminador” volvió a responder a través de metáforas medio mitológicas que no lograba entender, y que servían para aparentar superioridad en el “saber” del mundo, pero que no solucionaban ningún problema. Nunca supe si quien estaba detrás de dicho perfil era un sujeto con ganas de divertirse, un esquizofrénico, o quizás Jesús. Lo cierto es que lo borré del facebook, lo cual me sirvió para asumir mis propias miserias, sin delegar mis problemas a la voluntad de ningún ser superior.

Mi vida sigue igual de miserable que antes. A veces me conecto a internet y paso largas horas esperando que algo inesperado ocurra, y otras veces apago la computadora, apago el televisor y me dedico a cambiar los aspectos de mi vida que no me conforman, por mucho esfuerzo que me demanden y por más que no siempre obtenga buenos resultados. Ya son las veinte y tres horas, y dedique mi tiempo a escribir este texto, pude terminarlo. Asi que ahora me retiro a dormir, mañana me espera un largo día de trabajo, aunque pensándolo bien, quizás deje de trabajar en ese lugar, o quizás simplemente no vaya mañana. No lo sé, mañana veo.

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